Galego falado, sin registro y sin base de datos
ALIA es una demo pública: se sube un audio y se recibe una transcripción anotada, puntuaciones, métricas de voz y feedback en galego, exportable a PDF.
No hay registro ni base de datos, por diseño. Todo dato se borra automáticamente a las 24 horas, lo que convierte la privacidad en una propiedad de la arquitectura y no en una promesa del aviso legal.
El caso de uso está seleccionado y financiado dentro de la colaboración con el Proxecto Nós de la USC, y se presentó en el Foro ALIA en junio de 2026.
Diecinueve motores conmutables, también en local
El sistema conmuta entre 19 motores: 6 de transcripción, 11 de lenguaje y 2 de voz, incluidos el ASR de Nós y las voces Celtia y Brais.
El mismo análisis puede ejecutarse en nube o completamente en local con modelos abiertos gallegos. Esa es la parte que importa para una administración o un centro educativo: el audio puede no salir nunca de su infraestructura.
La detección lingüística se apoya en recursos propios, 105 castelanismos, 104 reglas de lusismos y 41 patrones de muletilla, que después valida un modelo de lenguaje para reducir falsos positivos.
Lo que está medido
Un análisis completo en nube tarda unos 36 segundos de extremo a extremo. El pipeline local resuelve un audio de 60 segundos en 7 a 12 segundos sobre una GPU de gama media.
El proyecto se construyó en 13 semanas con 85 commits, 26 pull requests, 26 incidencias cerradas y 7 decisiones de arquitectura documentadas, y se sostiene sobre 495 tests automatizados que se ejecutan en cada cambio.
La landing responde en 17 milisegundos de mediana y no registra errores 5xx para usuarios reales.