La actividad comercial entraba entera por el correo
ICIGA distribuye material químico y de laboratorio. Sus pedidos, presupuestos, facturas, incidencias y pagos llegan por cuatro buzones de Gmail, mezclados con todo lo demás que entra en una bandeja de empresa.
La mayor parte de ese volumen no es trabajo: el 62,2 % del correo entrante es spam, correo no comercial u ofertas de proveedores. Lo que queda son solicitudes reales que hay que clasificar, cruzar con el catálogo y el ERP, contestar y dejar registradas.
Un copiloto de bandeja que además construye el CRM
El sistema lee los cuatro buzones en tiempo real, aparta el ruido y clasifica cada correo por tipo de solicitud, tipo de cliente y urgencia. Después consulta el catálogo y el ERP y deja preparada una propuesta de respuesta. Los adjuntos entran en el mismo flujo: 1.478 al mes entre PDF, imágenes y hojas de cálculo, con un 0,4 % de fallos de lectura.
En paralelo construye un CRM de transacciones anclado a los hilos de Gmail. Da de alta clientes, proveedores y contactos, crea la operación y mueve su estado en el pipeline comercial a medida que el hilo avanza.
La ingesta, la clasificación y el registro funcionan sin intervención humana. Nadie abre un correo para decidir dónde va.
Siete meses en producción sin un reinicio
Desde el 9 de febrero de 2026 el sistema ha trazado 8.387 correos y ha creado 4.893 transacciones, 3.176 de venta y 1.717 de compra, con 1.987 cambios de estado del pipeline, todos automáticos. Por el camino ha dado de alta 306 clientes, 212 proveedores y 875 contactos.
En los últimos 31 días procesó 1.463 correos, 47 al día con un pico de 124. El 99,5 % de los correos relevantes llegó con una propuesta preparada: 377 de 379.
De correo recibido a propuesta lista pasan 29 segundos de mediana, y el 99,3 % está listo en menos de cinco minutos. El 28,9 % del correo entra fuera de horario y se procesa igual. El despliegue lleva 212 días sin reiniciarse y treinta días sin un solo error de aplicación.